Terminó de merendar......... le esperaban, salió corriendo mientras se sacudía las migas del suéter, la puerta cerró tras el de un portazo, cogió la bicicleta y los siguió, frente a la casa del viejo, dejaron en el suelo las bicicletas y se acercaron aún más.El viejo no se asomó, esperaron unos minutos hasta introducirse en la parcela, nada, la casa tenía aspecto de abandonada, se adentraron en ella, les acompañaba el crujir de la madera bajo sus pies y su afán de aventura.
Salieron corriendo, a sus espaldas una caseta de aperos de labranza, no había tal casa, no había viejo.
